Una carrera pictórica apoyada principalmente en el empleo de una técnica artística impresionista, y quizás por ello hecho que los cuadros giren en torno al paisaje, la composición de figuras y el retrato, donde ha alcanzado el aprecio de la critica y del publico.

Alejandro Cabeza cultiva sorpresivamente una pintura impresionista que difiere totalmente de los estilos, las modas y lo que se lleva en este comienzo de siglo XXI. Se trata de un creador de fuerte carácter que con su forma de ser y entender el hecho artístico esta en las antípodas del gusto general.

Tiene un lenguaje personal que no se corresponde con este con los modos y las modas de este inicio de siglo y posee un mundo inequívoco de obsesiones. Es sorprendente siempre y es capaz de mantener casi constantemente hipnotizado al espectador, que acepta gozoso la visión de unos paisajes, retratos y composiciones de gran belleza. En sus obras estoy seguro que el espectador podrá contemplar una enorme variedad de temas- paisajes, marinas, retratos y composiciones de figuras tratados con una excelente técnica y también rigor didáctico, como corresponde a antiguas formulas impresionistas.

Francisco Agramunt

Self - Portrait


Self -Portrait

Decíamos de su obra en el libro Artistas Valencianos Contemporáneos que basta mirar algunos de sus cuadros para comprobar la exquisitez de su contenido, la plasmación de lo concebido, el dibujo cierto, el cromatismo ampuloso. Tiene, como Kandinsky, un treinta por ciento de profundidad y el resto magia. También goza de la elegancia de un Fortuny y cosecha soltura y luminosidad como inculcara nuestro maestro universal Sorolla. No evade lo prístino, sino que se adentra en el arte de siempre, el clásico, para aventurar en otros términos más actuales, tamizados éstos por la recia personalidad de su pincel.

Y vemos su nueva aventura pictórica... No deja de renovarse. En su exposición de la Galería Artis, de Valencia, vemos el dominio de sus verdes, aquellas tonalidades que Milagros Sánchez canta en su remembranza: arcos iris olvidados. Sueño inocente de una mi rada libre y despreocupada bañada por una ilusión. Un tesoro que entraña un desafío. Un descubrimiento frágil y precioso en el tiempo. Pasado, presente y futuro, todo es un único momento. Y de los verdes pasa a los blancos en un alarde de suavidades y de templanza. Siempre ligado a la inspiración, no deja transcurrir momentos colegidos, sino que manifiesta por esas pinceladas de su nuevo color, el blanco, la vena artística que borbotea de su interior. Mezcla blancos con blancos, amasa luminosidades entre ese albor, y por eso construye nuevos aspectos de paredes calcinadas, de casas superpuestas disputándose blancos límpidos y variados, aunque parezca imposible. Alabemos esas suavidades, aunque en ocasiones hay rabia de lucha por alcanzar nuevas tonalidades; enamorándonos de sus bellos rincones paisajísticos y recorramos el resto de lienzos de un Alejandro Cabeza renovador, pero que también insiste sobre las masas boscosas y los jardines rutilantes de verdor.

Lorenzo Berenguer

3 comentarios:

  1. What great work you do. Thanks for following my blog...enjoyed yours...
    ResponderSuprimir
  2. Hola Alejandro!
    Me encantó conocerte en persona y su trabajo maravilloso!
    las pinturas de la mar son magníficas!
    felicidades!
    ResponderSuprimir

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...