En 2016, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales presentó mi retrato de Luis de Hoyos Sáinz, ilustre figura de la antropología y la etnografía española. La obra, un óleo sobre tela que ya cuelga de las paredes del salón de actos de esta prestigiosa institución madrileña, se suma a la serie de retratos de personalidades de la ciencia que he venido realizando en los últimos años.
Dicha institución me sorprendió por la excelente colección de arte que alberga en su sede, con obras de numerosos pintores españoles, muchas de ellas procedentes de fondos depositados por el Museo del Prado, entre otras procedencias. El cuadro destaca por una ejecución llena de frescura y soltura en la pincelada, alejándose de la rigidez académica para captar al antropólogo en la intimidad de su biblioteca. Rodeado de sus libros, la obra busca no solo la fidelidad fisonómica, sino también transmitir la atmósfera intelectual y la profunda humanidad que caracterizaron la trayectoria académica y científica de Luis de Hoyos Sáinz.
Doctor en Ciencias Naturales y licenciado en Derecho, su carrera estuvo marcada por la antropología física y la museología moderna. Fue una figura clave en la validación de la autenticidad de las pinturas de Altamira y director técnico de la Exposición del Traje Regional, germen del actual Museo del Traje.
Elegido académico de número de la Real Academia de Ciencias Exactas en 1933, su legado científico, desarrollado en colaboración con figuras como Telesforo Aranzadi y Gregorio Marañón, sentó los fundamentos de la antropología moderna en nuestro país. Incluso ante la pérdida de visión en sus últimos años, continuó su labor incansable con la publicación del fundamental Manual de Folklore (1947).



