Colección Real Academia Nacional de Medicina / Pintor Alejandro Cabeza 2016
Del 1 de julio al 15 de octubre de 2024, la Real Academia Nacional de Medicina de España acogió la exposición dedicada a Federico Rubio y Galí (1827-1902), una muestra organizada con motivo del 150 aniversario de su ingreso en tan alta institución. Para mí, ha sido un verdadero honor que mi retrato de este ilustre cirujano y humanista formara parte de este homenaje, presidiendo un espacio donde la ciencia y el arte se dan la mano para recordar a una de las figuras más vanguardistas de la medicina española.
Participar en esta conmemoración me ha permitido profundizar en la imponente personalidad de Rubio y Galí, fundador del Instituto de Terapéutica Operatoria y pionero en numerosas técnicas quirúrgicas. Mi obra, un óleo que busca captar no solo su fisonomía, sino también la mirada analítica y la determinación de quien transformó la cirugía en España, se integró en un recorrido histórico que subrayaba su legado pedagógico y científico.
Nació en el Puerto de Santa María en 1827. Estudió medicina en la Facultad de Cádiz, donde obtuvo el título de licenciado en 1850. Cirujano de inmenso prestigio y político de convicciones republicanas, Federico Rubio y Galí representa la vanguardia de la ciencia española del siglo XIX.
Fue pionero absoluto en la introducción de la cirugía moderna en España, realizando las primeras intervenciones de ovariotomía, histerectomía y extirpación total de la laringe. Su formación en Londres y París le permitió traer a la península los avances más arriesgados en antisepsia y técnica quirúrgica.
Fundador de la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, su legado trasciende lo meramente clínico para adentrarse en la patología social, siendo uno de los primeros médicos en analizar la salud desde una perspectiva humanista y sociológica.