Colección del Real Jardín Botánico de Madrid / Pintor Alejandro Cabeza
Mariano de la Paz Graells y de la Agüera (Tricio, 1809 - Madrid, 1898) fue médico, naturalista y político. Máximo representante de las ciencias naturales en el periodo isabelino, su presencia dejó huella en las instituciones científicas del momento.
Clave en su carrera fue la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, donde fue catedrático de Entomología. Su nombre quedó ligado para siempre al descubrimiento de la Graellsia isabellae, mariposa dedicada a Isabel II. En Madrid, dirigió el Museo de Ciencias Naturales y el propio Jardín Botánico.
Graells destacó por su visión práctica: creó la primera piscifactoría en La Granja (1867), introdujo los cultivos marinos de ostras y mejillones en España, y ensayó la aclimatación de especies exóticas como llamas y canguros en Madrid.
La Octava Pasajera
Salomé Guadalupe Ingelmo
"Por la cuarta década del siglo XXI, fue aclimatada en la Tierra la flor más hermosa que jamás había sido conocida."
Tomás Salvador, La flor maravillosa
CUADERNO DE BITÁCORA DE LA NAVE DEMÉTER:
18 DE JULIO. Hemos acabado de cargar las muestras recogidas. También hemos almacenado en las bodegas algunas cajas con tierra. Nuestro botánico sostiene que su exhaustivo análisis permitirá determinar si, en un futuro, podremos convertir el planeta rojo en una colonia autosuficiente.
20 DE JULIO. En nuestras exploraciones descubrimos restos dispersos de lo que parece haber sido una sonda perdida. Entre esos vestigios, hallamos una cápsula estanca de unos treinta centímetros. Al agitarla como una maraca, producía un ruido cautivador. Hemos decidido llevarla con nosotros.
25 DE JULIO. Nuestro geólogo ha logrado abrir la cápsula. Tras una inspección preliminar, el botánico ha concluido que las misteriosas bolitas son semillas. Es una grata distracción intentar germinarlas durante el viaje de vuelta.
1 DE AGOSTO. Las semillas han germinado sorprendentemente deprisa. Todas reventaron la tierra con un sonoro “¡pop!”, desplegando sus cotiledones al unísono. Nuestro botánico está perplejo...



