Retrato de  Salomé Guadalupe Ingelmo vestida de Valenciana por el pintor Alejandro CabezaRetrato de Jorge Luis borges al óleo por el pintor Alejandro CabezaRetrato en el Salón al óleo por el pintor Alejandro Cabeza Retrato al óleo de la escritora Salomé Guadalupe Retrato al óleo de Emeterio Cuadrado Díaz por el pintor Alejandro Cabeza

28/1/26

García de Silva y Figueroa

Retrato al óleo de García de Silva y Figueroa por Alejandro Cabeza, explorador y diplomático español.
Retrato de García de Silva y Figueroa
Óleo sobre tela de 61 x 50 cm / Pintor Alejandro Cabeza 2017

García de Silva y Figueroa (1550 - 1624), nacido en Zafra, fue un diplomático y explorador español fundamental en las relaciones con Oriente. Tras su paso por Flandes y servir en la Secretaría de Estado, fue designado por el rey Felipe III para encabezar la misión diplomática ante la corte safávida de Abás el Grande, en Persia.

Durante su estancia en Persia, Silva y Figueroa realizó un extenso viaje visitando ciudades como Isfahán, Shiraz y Qom. Sin embargo, su mayor legado intelectual fue la descripción detallada de las ruinas de Persépolis. Sus cartas y escritos causaron una gran impresión en Europa, siendo el primer occidental en mencionar específicamente los caracteres de la escritura cuneiforme.

Pese a los desafíos diplomáticos y las disputas con los intereses comerciales en Goa, la obra de Silva y Figueroa permanece como uno de los primeros y más detallados testimonios europeos sobre la geografía y cultura persa del siglo XVII.

26/1/26

Montserrat Caballé en el Museo Nacional del Teatro


Retrato al óleo de Montserrat Caballé por el Pintor Alejandro Cabeza. Obra en la colección del Museo Nacional del Teatro.

Montserrat Caballé en el Museo Nacional del Teatro
Óleo sobre tela 100 x 73 cm / Pintor Alejandro Cabeza 2019

Abordar la figura de Montserrat Caballé en un formato de estas dimensiones exige algo más que destreza técnica; requiere una inmersión absoluta en el eco de su legado. En este lienzo, que hoy forma parte de la colección del Museo Nacional del Teatro, la pincelada busca expandirse con la misma generosidad con la que su voz envolvía los escenarios.

Pintar el recuerdo es, en cierta medida, volver a escuchar. Mientras el óleo va dando forma a la mirada, uno cree percibir la sutil vibración de un aria de Puccini o la fuerza contenida de un drama verdiano. En este retrato de 2019, he buscado que la materia pictórica respire, que la atmósfera sea el escenario donde la persona prevalece sobre el mito.

Este cuadro es mi humilde tributo a una mujer que hizo de la música su hogar, una senda de excelencia que también transité al retratar al maestro Joaquín Rodrigo.

Pintor Alejandro Cabeza

22/9/25

Retrato de Philippe Brahy

Retrato de Philippe G. Brahy en un óleo sobre tela de 55 x 46 cm,
Pintor Alejandro Cabeza 2025

Mi agradecimiento a Philippe Brahy por la confianza depositada en mi trabajo. Su retrato es un óleo sobre tela de 55 x 46 cm. La seguridad y la confianza son factores importantes, será otro asunto a tratar más adelante. Cuando la confianza interviene en la pintura pueden nacer retratos como este. Una vez más, apeló a la importancia de la documentación a la hora de pintar retratos a demasiados kilómetros de distancia, para mi, es aún más interesante que otras fórmulas de trabajo, prácticas indispensables para mejorar en el oficio de pintar. De ello dependerá los resultados de un buen trabajo con mejor o peor acierto, pero también residen allí sus posibilidades para alcanzar la excelencia, y con ello, el entusiasmo personal.

Mi devoción por el retrato me hizo pintor. Este género no solo centra mi interés, sino que da forma a toda mi visión creativa. Considero que la historia del arte es inseparable de la figura y su realidad; es su columna vertebral. Siento una atracción magnética hacia cada nuevo retrato que descubro en los grandes de la historia, y cada uno confluye en un poderoso análisis individual. El retrato es el puente que conecta el arte con lo más profundo del ser humano; su persistencia ha sido nuestra salvación.

La pintura que infunde la tradición de pintar sigue estando vigente. Las alegorías sobre la pintura en esta profesión están presentes. Son retratos que me fascinan. Una fascinación que es causada por las numerosas manifestaciones que ha sufrido este género y su mirada durante siglos. Aún se pueden crear retratos diferentes lejos de los convencionalismos. La imaginación arrastra al retrato para estar inmersa en él, ser actual y útil, actuando con cierto riesgo, al final desemboca en logros elegantes, originales, llenos de novedades inesperadas.

Como nos cuenta Gaya en su magnífico ensayo, las obras de arte han de brotar "Desde el nido del alma, y no de la caja del espíritu" La pintura… el retrato… poseen una fuerza que se graba en cada uno de nosotros. Rara vez lo pensamos, pero una buena pintura no es efímera: permanece, nos acompaña a lo largo de la vida, mucho más que cualquier objeto de nuestra cotidianidad mundana. En ese permanecer, la pintura trasciende incluso a quien la posee. Y solo este hecho basta para dignificarla con grandeza, colmándola de una profunda humanidad.

El retrato de Philippe Brahy concentra aspectos esenciales de su personalidad. Envuelto en una atmósfera íntima, la luz lo revela en una postura relajada, con una leve inclinación que sugiere el gesto de pintar. En su mano sostiene un pincel, mientras una sutil sonrisa invita al espectador a detenerse ante su rostro. Se establece así un diálogo directo: el retratado observa al espectador y viceversa, unidos en un mismo lenguaje. Se trata de un retrato espontáneo, alegórico y libre, de una naturalidad clásica. Observen: en su frente reposa un punto de luz, una pincelada dorada, abrupta en su espesor, es un destello singular, casi sagrado que rara vez se presenta en las pinturas contemporáneas y pocas veces tiene la oportunidad de realizarse. "Una pincelada de oro" llena de brillantez, que tardará meses en secarse.

Les invito a que se acerquen al canal del pintor surrealista Philippe G. Brahy.

Pintor Alejandro Cabeza

1/3/25

Mariano Benlliure

Retrato de Mariano Benlliure / Óleo sobre tela de 46 x 33 cm
Pintor Alejandro Cabeza 2024

Mi acercamiento a la escultura siempre ha estado presente con muchos autores, y este es uno de ellos. Esta obra pasa a engrosar un retrato más en esa colección de personajes valencianos de gran trascendencia que he realizado durante los últimos años. El retrato del escultor Benlliure es un sencillo óleo de 46 x 33 cm. Represento a Mariano Benlliure en un primer plano de perfil, mostrando su frondoso bigote en un fondo oscuro indefinido, que contrasta unas gafas redondas oscuras que le dan un toque de modernidad. Trabajo sobre el rostro iluminado de una manera suelta pero precisa ofreciendo una resolución adecuada, clásica, pero también actual, jugando con la trama de la propia tela que siempre crea resultados de un gran encanto definitivo.

Su historia es un ejemplo inspirador de cómo las adversidades pueden superarse con trabajo duro, libertad creativa y una actitud de agradecimiento. La vida y la carrera de Benlliure reflejan la herencia de su padre, no en términos de riqueza material, sino en términos de principios y ética de trabajo, lo que le permitió no solo sobrevivir, sino también prosperar en su vocación artística.

"Viví casi en la miseria y aun sin mentir, podría suprimir el casi. Mi padre fue un pintor decorador modestísimo, un verdadero obrero, y además con varios hijos. Desde bien pequeños, mis hermanos y yo tuvimos que ayudar para sacar la casa adelante, y aun así no nadábamos en la abundancia. Mi padre, eso sí, tuvo el gran talento de dejarnos a mis hermanos y a mí completa libertad, no contrariando ni un momento nuestras instintivas inclinaciones. Nos legó poca herencia, pero buena herencia. Aprendimos de él dos virtudes a las que debemos todo: nos enseñó a trabajar y a agradecer. El buen artista ha de ser así, hombre de gran amor propio, devoto y agradecido a cuantos le facilitan los medios con que desarrollar sus ideas artísticas [...]. Creo que los escultores debemos contar con dos cosas esenciales: inspiración artística y conciencia de obrero. La primera, Dios me la otorgó y la segunda, la aprendí de mi padre".

- Mariano Benlliure
Pintor Alejandro Cabeza

3/2/25

Retrato de Joaquina 2001

Retrato de Joaquina / Óleo sobre tela 55 x 46 cm / Pintor Alejandro Cabeza 2001

Esta obra es una nueva versión del retrato de Joaquina, realizada en 2001. Aunque respeta la posición de la versión anterior, la atmósfera es aquí ligeramente más fría, otorgándole un matiz más introspectivo. El proceso no estuvo exento de dificultades técnicas.

Cada trazo implicó resolver el reto de encontrar el dibujo preciso con la soltura adecuada. La dificultad se acrecienta al retratar a personas que ya no están con nosotros, donde es imperativo recurrir a la memoria y al recuerdo vivo.

Incluso en los momentos más difíciles, esta pasión ha permanecido intacta. La pintura es el espacio donde mi trabajo reafirma mi voluntad, y mi verdad, entendiendo el arte como una forma absoluta de sentir y vivir.

"Cada uno de los retratos que realizo representa un propósito y una ilusión que, con el tiempo, se convierte en un compromiso consciente; una entrega plena a la exploración artística y a la búsqueda de significado."

Pintor Alejandro Cabeza

23/12/24

Gabriel Miró

Retrato de Gabriel Miró / Óleo sobre tela de 55 x 46 cm / Pintor Alejandro Cabeza 2024

Gabriel Miró es otro de los ilustres autores levantinos que represento en esta pintura de fondo claro. La figura está tratada con una soltura que aporta frescura y una resolución precisa.

En esta obra continúo desarrollando el uso predominante de tonos claros, amarillos y ocres, seleccionados para crear una atmósfera única. Estas tonalidades irradian una luz especial que envuelve el rostro, potenciando matices sutiles que contrastan con la sobriedad del atuendo oscuro.

Cada pincelada busca capturar ese equilibrio entre la luz y la sombra, transmitiendo una sensación de autenticidad y armonía. Gabriel Miró Ferrer (Alicante, 1879 - Madrid, 1930) renovó la narrativa española con un exquisito lirismo, capturando en sus novelas la sensualidad del paisaje.

Pintor Alejandro Cabeza

21/10/24

César Vallejo

Retrato de César Vallejo / Óleo sobre tela de 46 x 38 cm / Pintor Alejandro Cabeza

El retrato de César Vallejo se incorpora a mi colección de grandes autores latinoamericanos. En estos escritores busco capturar no solo la imagen física, sino también transmitir la profundidad y complejidad de su legado. Para Vallejo, opté por un perfil cerrado donde su rostro emerge con fuerza sobre un fondo claro, destacando sus facciones tan singulares.

Los perfiles permiten un estudio más exhaustivo de la estructura ósea: pómulos, sien y nariz se presentan marcados. Los puntos de luz definen el rostro con gestos precisos, entrelazados con ligeros matices de sombra en una ejecución espontánea. El fondo indefinido asegura que la mirada se concentre en el modelo sin distracciones.

Su expresión refleja una introspección profunda, propia de un autor que exploró el dolor y la condición humana. Es un estado de meditación que evoca su poesía, cargada de sentimientos universales.

Pintor Alejandro Cabeza

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