Pintor Alejandro Cabeza 2018 / Colección particular
Son ya tres los retratos de escultores realizados por mí: el de Francisco Serra Andrés, el del legendario escultor extremeño Enrique Pérez Comendador, y este de Julio Abad Saiz, figura representativa del arte conquense.
Desde mi etapa valenciana, la escultura ha sido una influencia constante; se revela como una fiel aliada para la pintura al aportar una aproximación más directa al análisis de la figura humana. En una atmósfera íntima, este retrato representa a Julio Abad en una composición de medio cuerpo con utensilios de pintor, rindiendo homenaje al escultor que primero quiso ser pintor.
Las composiciones metapictóricas son para mí una forma de reivindicar un oficio que parece en riesgo de extinción. Nos recuerdan que el arte, si se tocan las teclas correctas, es atemporal y conmovedor.
Julio Abad Saiz (1949) es un escultor figurativo influenciado por maestros como Bernini, Benlliure o Marco Pérez. Ha desarrollado una carrera prolífica centrada en el retrato y la figura humana, con obras que hoy embellecen y dan identidad a la ciudad de Cuenca.



