Pintor Alejandro Cabeza 2017 / Colección Particular
El asunto es bien sencillo: el retrato de un chico con camisa blanca entreabierta que nos observa sorprendido, capturado en un momento imprevisto. Movimiento y soltura en una ejecución fugaz, recreando hábilmente una representación que prescinde de excesivos detalles, directa y pura a primer golpe de vista.
En una atmósfera indefinida de pardos y tierras, la pintura nos ofrece juventud e inocencia; esa inquietud propia de la edad. Este retrato de Gabriel, ejecutado en 2017, se vincula con la gran tradición retratística española del siglo XIX, caracterizada por su realismo y la capacidad de captar la psicología del modelo.
Esta tradición, influenciada por la elegancia francesa pero arraigada en la fuerza de Goya, Federico de Madrazo o Joaquín Sorolla, buscaba reflejar los rasgos distintivos y la luz. En este óleo, el Pintor Alejandro Cabeza continúa esa senda de realismo penetrante y estudio cromático.



