Óleo sobre tela de 61 x 50 cm / Pintor Alejandro Cabeza 2017
García de Silva y Figueroa (1550 - 1624), nacido en Zafra, fue un diplomático y explorador español fundamental en las relaciones con Oriente. Tras su paso por Flandes y servir en la Secretaría de Estado, fue designado por el rey Felipe III para encabezar la misión diplomática ante la corte safávida de Abás el Grande, en Persia.
Durante su estancia en Persia, Silva y Figueroa realizó un extenso viaje visitando ciudades como Isfahán, Shiraz y Qom. Sin embargo, su mayor legado intelectual fue la descripción detallada de las ruinas de Persépolis. Sus cartas y escritos causaron una gran impresión en Europa, siendo el primer occidental en mencionar específicamente los caracteres de la escritura cuneiforme.
Pese a los desafíos diplomáticos y las disputas con los intereses comerciales en Goa, la obra de Silva y Figueroa permanece como uno de los primeros y más detallados testimonios europeos sobre la geografía y cultura persa del siglo XVII.




