Colección Particular / Pintor Alejandro Cabeza
Recuerdos de una vieja gloria
No resiste la tentación de acercarse a ese vagabundo tan atípico que, en lugar de aferrarse a un vulgar tetrabrik, acaricia tiernamente una botella de Rioja.
Se dice que ese hombre debió de gozar de una vida acomodada y gustos exquisitos antaño. Lamentablemente, ya no es extraño encontrar antiguos profesionales de prestigio viviendo en las calles.
—¿En qué trabajaba usted antes de caer en desgracia?
—Era vinatero. Yo fui el mejor —dice con orgullo, sacando una corona de laurel de debajo de la raída gabardina.
—No resistió la competencia de las grandes multinacionales, ¿verdad?
—Nunca me lo había planteado así, pero es otra forma de verlo. Dos mil años llevo dando tumbos, privado de oficio. ¿Cómo competir con alguien que es capaz de convertir el agua en vino? —pregunta melancólico el viejo Baco, que sin esperar respuesta, busca consuelo y olvido en la preciada botella.
I Certamen Internacional de Literatura Hiperbreve "El Rioja y los 5 sentidos"



