Colección Casa Museo Gabriel y Galán / Guijo de Granadilla 2016 / Pintor Alejandro Cabeza
A LA SOMBRA DEL ABUELO
Salomé Guadalupe Ingelmo−Bebe algo entre tanto.
Su padre parece radiante; raras veces se reúnen para comer en familia. La vida se ha vuelto tan frenética… Mientras se sirve un licor de hierbas, contempla las manos huesudas de su bisabuelo, en apariencia hábiles a pesar de la edad.
Los dedos ásperos ejecutan el familiar rito con insospechada delicadeza. Ni un poco de pólvora se pierde. −La munición es muy cara; no puede desperdiciarse. −explica a su nieto−. La caza no es un juego. En ella hombre y animal miden sus fuerzas, y han de hacerlo con honor, limpiamente.
Abuelo y nieto sonríen cómplices y guardan su secreto. Emprenden el regreso. La caza ha sido buena, pero ellos no se muestran satisfechos; nunca parecen tener suficiente. Juan “Chaparro” dirige una melancólica mirada a los trofeos. No se merecen nada, se dice.
La voz del presentador se convierte en un ruido confuso: súbitamente el retrato de su bisabuelo se le antoja el único mensaje razonable. El hombre, un anciano sencillo de pueblo, mira al frente: ni orgulloso ni avergonzado; simplemente, sereno. Se fue como vino al mundo: pobre pero honesto.
–Papá, cuéntame otra vez… –pide ella. No quiere olvidar. Es Día de Todos los Santos, día para el recuerdo por el pintor valenciano Alejandro Cabeza.



