Pintor Alejandro Cabeza 2022
Ese óleo de Simberg le ilumina y, al tiempo, le quema por dentro. Le atrae, le atrapa irremediablemente a pesar de las tinieblas que rememora en su alma. Ese cuadro es, paradójicamente, su guía, la memoria que le empuja a construir un futuro mejor. Y también, su conciencia, ésa que no le permitirá jamás olvidar.
Contempla horrorizado el familiar rostro del niño que le observa fijamente, directamente a los ojos. Las facciones duras de las cuales ha desaparecido cualquier rastro de piedad, en las que ya es imposible adivinar la ingenuidad ni la inocencia. La mirada desafiante, los finos labios apretados, convertidos apenas en dos líneas obstinadas, por el pintor valenciano Alejandro Cabeza.



