Colección Museo Nacional del Teatro de Almagro / Pintor Alejandro Cabeza 2019
Miguel de Cervantes Saavedra fallecía en 1616 convirtiéndose en el mayor exponente del Siglo de Oro. Ante la falta de una imagen fidedigna contemporánea, surge el reto de capturar su esencia histórica y humana a través de la verdad artística.
Todos los pintores se han basado, más o menos, en la descripción que Cervantes da de sí mismo en el prologo de las Novelas ejemplares y, sobre todo, en los trabajos realizados por otros artistas precedentemente. Eso hace que el patrón apenas varíe. En efecto creo que la principal aportación que ofrece mi reconstrucción del personaje consiste en no reproducir un modelo por principio.
Mis retratos de Cervantes, sin dejar de lado al profesional, pretenden resaltar los aspectos más humanos del escritor. Evitan la idealización y optan por una representación realista, pero jamás cruel, de un hombre casi anciano.
Ciertamente yo también me he basado en la propia descripción del autor y he tenido en cuenta los trabajos de pintores, ilustradores y grabadores anteriores. Especialmente, por lo que respecta a una fisonomía general, he valorado el busto atribuido a Jáuregui. Sobre todo por el respeto que me suscita el que parezca ser el retrato más antiguo, no obstante las incongruencias que rodean a la obra (e). Y porque Cervantes reconoce que en efecto Jáuregui le hizo un retrato (f) , sea ése el de la Real Academia o no". Entrevista completa en todo literatura
Este nuevo retrato de Miguel de Cervantes se suma a los fondos del Museo Nacional del Teatro de Almagro, donde busca ofrecer una justicia pictórica a la figura del escritor, recreando un imaginario personal que aspira a la trascendencia.




