El retrato de César Vallejo se incorpora a mi colección de grandes autores latinoamericanos. En estos escritores busco capturar no solo la imagen física, sino también transmitir la profundidad y complejidad de su legado. Para Vallejo, opté por un perfil cerrado donde su rostro emerge con fuerza sobre un fondo claro, destacando sus facciones tan singulares.
Los perfiles permiten un estudio más exhaustivo de la estructura ósea: pómulos, sien y nariz se presentan marcados. Los puntos de luz definen el rostro con gestos precisos, entrelazados con ligeros matices de sombra en una ejecución espontánea. El fondo indefinido asegura que la mirada se concentre en el modelo sin distracciones.
Su expresión refleja una introspección profunda, propia de un autor que exploró el dolor y la condición humana. Es un estado de meditación que evoca su poesía, cargada de sentimientos universales.



