Una carrera pictórica apoyada principalmente en el empleo de una técnica artística impresionista, y quizás por ello hecho que los cuadros giren en torno al paisaje, la composición de figuras y el retrato, donde ha alcanzado el aprecio de la critica y del publico.

Tiene un lenguaje personal que no se corresponde con este con los modos y las modas de este inicio de siglo y posee un mundo inequívoco de obsesiones. Es sorprendente siempre y es capaz de mantener casi constantemente hipnotizado al espectador, que acepta gozoso la visión de unos paisajes, retratos y composiciones de gran belleza. En sus obras estoy seguro que el espectador podrá contemplar una enorme variedad de temas- paisajes, marinas, retratos y composiciones de figuras tratados con una excelente técnica y también rigor didáctico, como corresponde a antiguas formulas impresionistas.

Francisco Agramunt

Lo determinante es la dimensión humana de la obra de arte. Y la calidad de la obra como excelsitud que permite la entrega de lo humano en sus más profundas significaciones. La belleza como totalidad, como marco, como cauce. No ceder a lo predominante, a lo último llegado, cuando se tiene un modo de hacer singular, sobresaliente, es un valor, y más si se sigue indagando, profundizando, sumando de continuo.Alejandro Cabeza es un pintor de lo humano en fascinantes retratos y en miradas reveladoras a los paisajes, es del todo un hacedor de rotundidades siempre en cuanto a realización y brillantez. Destacan entre lo más reciente sus retratos de la escritora
Salomé Guadalupe Ingelmo
, quien resulta, por personalidad y carácter, por talento, sensibilidad y lucidez, por magia, la modelo ideal.

Francisco Garzón Céspedes

Alejandro Cabeza

Alejandro Cabeza, Autorretrato, retratista español
"Autorretrato con bastón"

De porte medio Irlandés debido a la gorra y a mi actual chaqueta gris, mi último autorretrato. lo intento esta vez con gafas y el tiento en la mano. Pero no cogiendo el tiento como tal para su uso, sino como si de un bastón se tratara: despreocupadamente, sin prestarle atención. Aunque alguno hice con utensilios de pintor, la paleta y los pinceles resultan demasiado recurrentes en este tipo de cuadros. Con el bastón en la mano, sin filigranas, austero como siempre: concentrar la atención en lo esencial, sin distracciones. Para mí esto resume algunas de las virtudes del autorretrato y la práctica de este genero.

 Con la experiencia de este último autorretrato, uno se queda con ganas de más. No descarto otra versión o variante, simplemente por satisfacer esa exigencia. Como decía George Bernard Shaw, “Los espejos se emplean para verse la cara; el arte para verse el alma“. El ejercicio de retratarse evidencia el paso del tiempo, los años de cuyo influjo nadie escapa. Para mostrarnos lo que somos y lo queda de nosotros. Pero hay, además, otra forma de analizar el autorretrato, como proponía Pablo Picasso: “La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo”. Resultaría interesante conocer el contexto real del autor, porque hasta el más tonto llega a tener un pasado, un bagaje, si consigue hacerse suficientemente viejo. Un pasado y algo más, he de suponer: experiencia, ganas de trabajar,  y pocos prejuicios de modernidad o actualidad… Por lo tanto, como aseguraba Wilhelm Friedrich Hegel, “La obra de arte es un medio gracias al cual el hombre exterioriza lo que es“. Además de lo que somos, lo que hacemos y lo que no hacemos.

Auguste Renoir lo expresa de otra manera.: “El problema es que si un artista sabe que es un genio no trabaja. La única solución es trabajar como un trabajador y no tener delirios de grandeza”. Es lúcido y cierto. Los delirios de grandeza, divismos, endiosamientos y prisas desesperadas son los peores defectos, los que conducen a los mayores desequilibrios.

 Alejandro Cabeza

Ensoñación

Alejandro Cabeza, retratista español
"Ensoñación"

OFELIA
Flores pálidas
para la esposa nueva:
se enredan en tus algas
las estrellas.
Flotan ingrávidos los cabellos
en la alberca;
tú aún no sabes
que estás muerta.

(Salomé Guadalupe Ingelmo. Publicado en Hervás en cuatro saltos: http://hervasencuatrosaltos.blogspot.com.es/2012/01/tocado-nupcial.html

Luis de Lezama

Alejandro Cabeza, luis de Lezama

"Retrato de Luis de Lezama"


Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?».  Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña. (Jn 6: 15)

La pobreza no está solo para entenderla sino también para solucionarla. (Vicente Ferrer)

Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñale a pescar y comerá siempre (Cofucio)

Piedra negra sobre Blanca

Alejandro Cabeza,calavera,skull

Muerte y vida: postrimerías en el arte

 Muerte y vida son las dos caras de una misma moneda. El arte a menudo ha estado vinculado en ambas posiciones. Siempre ha habido un gran interés por los artistas de todas las épocas en abordar el género de las postrimerías para la pintura. La religión, la mitología, han sido algunas de las vías utilizadas en el pasado. El tenebrismo, el claroscuro suelen ser técnicas apropiadas para tocar el tema de la muerte dándonos resultados maravillosos. Yo llevo muchos años tocando este genero cada vez menos usado y mas perdido. Es un genero que hay que hacerlo con gran desinterés, - Pues uno no va vendiendo calaveras por ahí.-, pero ha de tocarse con mucho énfasis  y determinación.


 Piedra negra sobre Blanca

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos... 

César Vallejo

Momento de inspiración

Alejandro Cabeza,Salomé Guadalupe Ingelmo
Salomé Guadalupe Ingelmo

Extractos de la entrevista de reciente publicación, La narrativa es introspección y revelación: Francisco Garzón Céspedes entrevista a Salomé Guadalupe Ingelmo, recogida en la colección de indagación sobre la narrativa Contemporáneos del Mundo, a cargo del prestigioso escritor y hombre de cultura Francisco Garzón Céspedes, publicada por Ediciones COMOARTES junto a la primera antología de relatos en solitario de la autora La imperfección del círculo. En la colección Contemporáneos del Mundo han sido entrevistadas ya personalidades del mundo literario de la talla de Froilán Escobar (Cuba/Costa Rica) o Carlos Morales (Costa Rica), entre otros.


–Si tuviera que formular un reclamo para argumentar la necesidad de la narrativa en la vida humana, de la literatura que asume como género el cuento o la novela, ¿qué sería lo esencial que expresaría?
La narrativa nos permite reorganizar el mundo, darle un sentido a nuestra presencia en él. Nos ayuda a descifrarnos y comprendernos, a enfrentarnos a nosotros mismos y perder el miedo; a ser más libres. Nos concede más elementos de juicio y más argumentos. Y por ello nos hace también más indulgentes y tolerantes: nos ayuda a preocuparnos por entender a los demás. Nos permite descubrir otras vidas y vivirlas cuanto menos en nuestra imaginación. A veces, con un poco de suerte, incluso nos ofrece ejemplo y alternativas para cambiar realmente la nuestra. La narrativa nos recuerda que no estamos solos. Por eso, en una sociedad cada día más incomunicada, resulta esencial para conservar nuestra humanidad, para no acabar de olvidar que somos seres gregarios. La narrativa apacigua esa soledad que a menudo nos corroe.
Estoy dispuesta a aceptar que mi pasado me ha marcado y por tanto ha dejado su huella también en mi obra. El pasado nos marca, es inevitable. Puede que incluso se revele positivo. Luchar contra ello no sirve de nada. Y mucho menos, intentar negarlo. Lo que hay que evitar a toda costa es que el pasado nos condicione, y mucho menos que nos determine. Que nos aboque a un final ya escrito por otra mano. Como decía Omar Shariff en Lawrence de Arabia, “para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben”. Yo creo que hemos de procurar pertenecer siempre a esa especie.
La narrativa nos ayuda a no olvidar, a recordar o a descubrir quienes somos: la narrativa nos ayuda a forjar y defender nuestra identidad. Es necesario dejar testimonio.


                                                           ***

Con su multitud de personajes y situaciones, con las variadas ópticas adoptadas por cada autor, la narrativa debería servir para desarrollar la tolerancia y la autocrítica del lector, para hacer que sus verdades dejen de ser indiscutibles, para ampliar sus miras y derribar las orejeras, para eclipsar los propios ombligos: para descubrir que, en efecto, “existen otros mundos pero están en éste”. Y que todos ellos –salvo deshonrosas y aciagas excepciones– son perfectamente respetables. Decía Unamuno que sólo los autores que se interesan por la humanidad interesan a la humanidad. Me parece acertado y además, justo.
Una obra literaria debería hacer crecer al lector, enriquecerlo y mejorarlo como persona. Decía Oscar Wilde por boca de su Lord Henry, de El retrato de Dorian Gray, que “la finalidad de la vida es el propio desarrollo”. No se trata de moralizar ni mucho menos de adoctrinar, sino precisamente de lo contrario: dotar de instrumentos al lector para que sea cada vez más libre y consciente de las responsabilidades que esa libertad implica. […] (en respuesta a la pregunta “Si tuviera que indicar siete puntos indispensables a los que debe responder como arte literario una obra narrativa, ¿cuáles señalaría? ¿Señalaría unos para el cuento y otros para la novela?”)

Estudio de Perfil

Alejandro Cabeza,retratoEstudio de Perfil


La espontaneidad y esfuerzo del saber hacer

La espontaneidad y frescura en muchas obras de arte nos dan valores importantes en nuestras creaciones: Son algunos síntomas del saber hacer, y es aquí donde se nos dan pistas donde hay una calidad-experiencia, o una revelación más destacable, el resultado de ello son artistas con oficio, pero el oficio no lo es todo en el difícil arte de pintar, el oficio puede ser un arma de doble filo para el artista plástico. El oficio pictórico como valor único nos forma únicamente como artistas con un solo sistema, un esquema único que puede convertir nuestro trabajo en una repetición sistemática, memorizada y repetitiva, lo que se acaba soliendose llamar amaneramiento. Solo tener oficio puede hacer carecer de muchas otras cosas importantes, cada elemento ha de ser tratado con su razón, con su sentimiento y con su tratamiento más delicado. En cada obra, en cada creación, y no en un estilo consecutivo de por vida. Las cosas se pueden hacer de muchas maneras.

Todos los elementos tienen su derecho propio al que hay que estar atento y perceptivo. A veces, deshacemos lo hecho buscando esto, otras, intentamos gestualizar sus formas atendiendo a sus expresividades simplemente con elementos de distorsión o de reinvención. Muy a menudo la casualidad interactúa sencillamente por defecto. Estos son algunos de los muchos mecanismos que se presentan a la hora de pintar. El estudio, el análisis son pues totalmente necesarios para no recaer en estos simplismos creativos, teniendo que ser constantes para no priorizar idealismos como justificación o argumentación en donde a lo único a lo que se aferran es a la obstaculización.

Somos individuos con intenciones de crear, que es como tendríamos que ser. Y no creaciones intencionadas por individuos como acabamos siendo. Mostramos la más rabiosa actualidad como innovación, tanto, que al día siguiente la desechamos por Obsoleta.


Alejandro Cabeza

Una sibila

Alejandro Cabeza,una sibila
Una sibila

Regreso a Ítaca 
                Argos mueve la cola con insólito entusiasmo a cada exhalación que sale de los pulmones de su amo. El cuerpo metálico no alberga reproches ni rencor, no pretende explicaciones. Se limita a quererlo con un amor incondicional, sin osar pedir nada a cambio. Sólo el viejo perro mecánico reconoció al intrépido viajero bajo esas ropas más propias de un pordiosero que de un emperador. Sólo a él no parece inquietar su regreso.

                 En el silencio de la alcoba, el insistente murmullo la aturde. Ya no está acostumbrada a su respiración. Sobre el lecho revuelto el cuerpo maduro pero aún musculoso se agita: lucha contra sus fantasmas. Una triste sonrisa cruza los labios marchitos. Ni siquiera de vuelta puede ser enteramente suyo. Incluso en sueños se enfrenta a esos extraños seres responsables de su larga ausencia y de las cicatrices antiguas, nacaradas, que surcan ahora una piel antaño perfecta. Ella sabe que ese inquietante mapa ha de arrastrarlo de nuevo lejos. Ha pasado la mayor parte de su vida de esposa sin él, y sin embargo lo conoce bien: tampoco esta vez se quedará mucho tiempo. Se pregunta qué será entonces ¿Viajes a otras galaxias en busca de nuevos súbditos, de nuevas fuentes de energía, del esquivo secreto para recuperar esa juventud que a ella se le ha ido escapando día a día en el tálamo vacío? Es más una viuda que una esposa.

                El dolor fue tal que quizá sólo el deber la mantuvo viva. Viva para enfrentarse a las intrigas palaciegas, para defender los intereses de un hijo indefenso y los de un marido que bien podría haber sido una quimera. Ya no sabe si era a los aspirantes al trono a los que rechazaba, a cada pretendiente que codiciaba el control del imperio, o a los hombres. Quizá no debió abandonar los hábitos. Puede que, después de todo, en efecto su destino fuese el de convertirse en una vestal.

                 Las rojas lunas de Leucas proyectan una espectral luz sobre el tapiz eternamente inacabado. Ella les vuelve la espalda. Ya no es una sacerdotisa: no quiere leer su aciago presagio.

 ´Salomé Guadalupe Ingelmo, Regreso a Ítaca, publicado en la revista digital miNatura. Revista de lo breve y lo fantástico 104, septiembre-octubre 2010, (http://www.servercronos.net/bloglgc/media/blogs/minatura/pdf/RevistaDigitalmiNatura104.pdf), pp. 35-36.

S.M. La Reina Doña Sofía

Alejandro Cabeza,S.M., La Reina, Doña, Sofía
Retrato de S.M. La Reina Doña Sofía por Alejandro Cabeza


La filosofía (del griego φιλοσοφα), definida etimológicamente, consiste en el amor hacia la Sabiduría. (Σοφία), una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia a la experiencia y que los griegos clásicos personificaron en la figura de una mujer, de la cual realizaron diversas alegorías. Cuando la sabiduría y la moral se interrelacionan, dan como resultado el buen juicio.
Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta. Sócrates

El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía va por la vida prisionero de los prejuicios que derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país, de las que se han desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado de la razón. (...). La filosofía debe ser estudiada, no por las respuestas concretas a los problemas que plantea, puesto que, por lo general, ninguna respuesta precisa puede ser conocida como verdadera, sino más bien por el valor de los problemas mismos; porque estos problemas amplían nuestra concepción de lo posible, enriquecen nuestra imaginación intelectual y disminuyen la seguridad dogmática que cierra el espíritu a la investigación; pero, ante todo, porque ante la grandeza del universo que la filosofía contempla, el espíritu se hace a su vez grande, y llega a ser capaz de la unión con el universo que constituye su supremo bien. Bertrand Russell


Balance
He viajado, me he cansado y escrito poco
pero pensé mucho en el regreso, cuarenta años.
El hombre en todas las edades es un niño:
la ternura y la brutalidad de la cuna;
a lo demás le pone límite la mar, como a la orilla,
a nuestro abrazo y al eco de nuestra voz.
                             en Poesía completa, Giorgos Seferis
 

Enrique Pérez Comendador

Alejandro Cabeza,Enrique Pérez Comendador
"Retrato del escultor Enrique Pérez Comendador"


–Está bien: quiero recuperar la inspiración –responde dispuesto a darle una lección de humildad, mientras frota la copa ya medio seca.

–Concedido. Pase usted por esa puerta, por favor. Detrás de la barra, en una salita contigua, encontrará lo que desea.

El escritor duda entre besarle la calva sin pudor o largarle un sopapo por tener la desfachatez de reírse de su desgracia en sus propias barbas. Porque él es un escéptico, una mente racional. Pero como es también un hombre desesperado, opta por creer; por realizar un acto de fe y avanzar a ciegas.

En la salita espera encontrar la Tierra Prometida: una musa vestida de peplo resplandeciente, al sublime Apolo tocando la lira o qué sabe él, que siempre ha gozado de una inspiración muy modesta porque en realidad es un escritor bastante mediocre. Y sin embargo, nada de todo eso, nada sobrenatural: sólo un grupo de individuos, tan desastrados como él, empeñados en aporrear sus portátiles o dejar secos sus bolígrafos; sudando la gota gorda y echando, literalmente, humo por las orejas.

Desilusionado, a sus espaldas el escritor escucha la voz del genio de pega que, con acento castizo hasta entonces bien disimulado, ofrece una lección gratuita al novato: “la inspiración no existe, pollo. Sólo existe el trabajo. El tema de hoy es “mi mejor deseo”. Ya puede ponerse al tajo, que los demás le llevan mucha ventaja. E intente ser original, hombre”.

Fragmento de Cosas necesarias, publicado en Proyecto Deseo, Ediciones Pastora - Un café con literatos: Madrid, 2012, p. 9-12.

"La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando" (Pablo Picasso).



Juan Guadalupe Quiroga

Alejandro Cabeza,Juan Guadalupe Quiroga
Retrato de Juan Guadalupe Quiroga con sombrero
―¿Sobrevivió algo a aquellos años? ―pregunta apesadumbrado.
―El viejo tilo resistió hasta el final recio como siempre fue, y un hijo suyo vive aún en el parque de Amézola. El palomar fue trasladado al estanque del parque de Doña Casilda, donde además de palomas hay patos y cisnes. La verdad es que está bastante cambiado. Nada tiene que ver con el la elegante construcción de la foto. A mí me parece más bien una moderna nave espacial, pero hay que saber adaptarse a los tiempos. Al fin y al cabo, tampoco nosotros somos los mismos, ¿no? Porque lo importante es resistir en pie, hermano, aunque sea con achaques y remiendos.
Fragmento del relato de Salomé Guadalupe Ingelmo El nido vacío, accésit en el certamen "Las redes de la memoria, 2008" de la Asociación Globalkultura Elkartea, publicado en la antología del los textos finalistas del certamen, “Las redes de la memoria-2008-Oroimenaren sareak”, VV. AA. Globalkultura Elkartea, A Fortiori Editorial: 2009, pp. 125-134.

Alejandro Cabeza

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